jueves, 14 de enero de 2010

W biały- czerwony (en blanco y rojo) Parte II


Acabo de llegar a Polonia. Estoy en la zona cero. El origen. Y por las vías del tren recorren kilómetros mis sueños vestidos de blanco como los copos que están a punto de caer sobre la tierra de Chopin. Y digo de blanco porque es verdad que están impolutos. Tengo a mi lado a una señora que duerme en el mismo vagón que yo. Ella no sabe que sentiré cuando pise de nuevo Warszawa Centralna, cuando contemple el Pałac Kultury i Nauki, cuando pasee por Pańska 57 y toque el timbre de la casa 33. Pero yo también lo desconozco. Ahora se despierta, se acurruca hacia su lado derecho y abre los ojos. En el paisaje que se contempla por la ventanilla no hay nada, sólo viejas fábricas y vehículos Polonez del año de Nikita Jruchov por lo menos. Y las farolas que iluminan la vereda se tornan cada vez más lánguidas y amarillentas. Es el encanto y el desencanto de Europa del Este, todo lo que nosotros consideramos reliquia, aquí es medio de vida, supervivencia.

1 comentario:

  1. Molan tus experiencias en polonia...

    Me molaría que nos hablases de tus experiencias en otros países, tiene pinta de que podrían ser interesantes.

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