jueves, 9 de febrero de 2012

Lo efímero



Agonía, es así,

los porqués, trasladando

arquetipos, paradigmas.

Agitar dedos, tendidos.

El cielo se marchita,

camina musitando, si es domingo,

qué sé yo

necedades las que siento,

mentiras a mi mismo,

es un recodo en el diván,

es el tic-tac pétreo de tus labios.

Son lejanos

los merecedores de tu alma.

Allí te encuentras olvidando

quizás los dilemas,

que amarillos sentimientos

me condenan infinitos

de lamento.

Hoy, de reojo en el espejo

no convierte en alimento

no transluce ni un reflejo

esta dosis de sustento.

Que me calma, que me quieta.

Verdaderos quehaceres que me aprietan.

Ambulante marcho y te escribo

no sabrás, que más dan

las pisadas que vendrán.

Que en un café envilezco,

que me creo, sueño, parto,

que me muero, resucito

que nazco.

martes, 26 de julio de 2011

Veredas

Vuelvo a sentir esa arritmia en mis latidos,

afiladas lágrimas que desgarran gemidos.

De dolor hendido. En vano.

Retratos de tinta que se escapan

de la palma de las manos.

Imperfecciones, violetas, mentiras,

maltrechos corazones repletos de ira.

Pintadas, tumultos, arrojos,

situaciones modélicas delante de mis ojos.

Vagones que se pierden,

que se marchan rampantes.

Velos de tul, poderosos y excitantes.

Sincronismos, veredas, cinismos,

valentías que perecen al instante.

miércoles, 22 de junio de 2011

Reflexiones


Ilusiones camufladas, mis versos,

sentimientos disfrazados, mis intentos.

Rosas, lluvia, cemento,

amarillos, ajados, raídos,

condenados a morir en el tiempo.

Rezagados que se quedan en un momento

y se tiñen de púrpura y de viento.

El jardín angelado, el alimento

del pavor, el silencio que padezco,

los ríos de plata, los lamentos.

Reflexiones incapaces de curar,

las llagas, las marcas, la piel,

la maldición de no saber crecer,

las arterias, la sangre en el papel.

Estallan, brotan, enloquecen.

historias que no nacen

porque no se lo merecen.

Esquinas, baúles, rincones,

arbóreos paisajes, quebrantos,

ideas que reposan, composiciones,

melodías abducidas en llanto,

el muro abstracto de las lamentaciones.

domingo, 30 de enero de 2011

Niedziela (Domingo)


En Polonia es invierno. Y la gente se agolpa en las puertas de los establecimientos para apurar los cigarrillos, ahora prohibidos en lugares públicos (aunque siendo la ley más leve que en España). Uno de ellos soy yo, desdibujado, paisaje blanco, chirrío ensordecedor de los tranvías que amenazan con descarrilar, ojeroso, cabizbajo. Y es el sentimiento de la recóndita lucha por sobrevivir conservando felicidad. Hoy, café, paseo lúgubre de domingo, la vista arriba y abajo tratando de vislumbrar señales de vida alrededor. Una luz parpadeante que informe que hay cosas que siguen ahí, intactas, llenas de vida. Pero hoy es Niedziela y ya se sabe, el día del Señor, unos a misa que es fiesta de guardar y otros a guardar la moña del día anterior. Y ahí yo, que ni chicha ni limoná, deambulo por los corredores subterráneos escuchando de fondo cierta de canción que venía muy a cuento de un grupo de Liverpool. Y la mente, vaivén de señales, profundas, banales, estúpidas, prodigiosas. Ayer, un lustro atrás, un siglo. Gran Vía, el Rabal, Alfonso XIII, Abelardo Sánchez, Pańska, Luchana, Ceuta. Un sin fin de oportunidades para no caer en el hormigueo mental urbano. Mascar las plazoletas donde no asoman palomas como en Santo Domingo, donde los sauces se han cansado de llorar, donde las estrellas están pero nadie las reconoce. Luego de vuelta a casa, igual termina por decepcionarte la luz de domingo, como decía aquella película en la butaca de la añorada filmoteca. La luz de domingo es muy distinta a la de los demás días, en domingo parece que el Sol mirara a la Tierra cara a cara, en domingo es difícil que no se sienta al prójimo.

domingo, 19 de diciembre de 2010

¿Recuerdas?


Sin motivo, así es. Ya estoy viendo tu cara de sorpresa, “joder, ese nombre me suena”. Y no he llegado hasta aquí para contar banalidades. Necesitaba un motivo, una afinidad, un reto, un afán. Y recordar esa textura de tinta entre mis dedos. Tengo 24 años, unos cuantos meses y un baúl en el que guardo nieve, poesía, alquitrán y recuerdos. Pero el quilombo, como dicen los gauchos, está en su profundidad. Y es enorme. Es un abismo de sensaciones que se perdieron en la estepa del tiempo. Aun recuerdo la sonrisa, el perfume y el vaivén de miradas. Creo que tú también lo recuerdas. O aquella noche de Guns’nd Roses y Nirvana, en un rincón del mundo palpando soledad y compañía. Eran otros momentos. Pero entre estas cuatro paredes de mi lúgubre cuarto calefactado vuelan los duendes que ayer surcaban mares, avivaban cenizas y ponían nombre a mi burbuja en la que nadie me ve, nadie me oye y nadie me recuerda. Y pensar en lo que ha sido es realmente muy difícil. De hecho, no sé qué ocurrió antes de surgir todo, como si mi vida hubiera comenzado aquel día de julio, tan lejano pero a la vez tan presente. Y ahora que vuelvo a entrar en esta burbuja que me proyecta a lugares remotos, puedo ponerme tan romántico como explorar sin rumbo en mis miedos. Ser de nuevo la misma marioneta que se mecía al compás del crujir de mis dedos o al sonido de mis pisadas correteando entre las plazuelas de cualquier ciudad del sureste español. Masticar el chirrío de mis uñas contando lunas en un coche viejo, en un inhóspito paisaje hablando de qué sé yo, las mismas necedades. Desde todo aquello hasta hoy ocurrieron mil chascarrillos, cientos de batallas y tres o cuatro momentos a reseñar. Por supuesto los más importantes. Y si hablamos de esperanza puede ser que esta vez no tenga ninguna duda. Como a veces dices, el tiempo nos pone a cada uno en su lugar. Y creemos en las coincidencias. Hasta entonces, buena suerte.

jueves, 28 de octubre de 2010

En camisas de once varas (II) Redes sociales a debate


Ya tenemos aquí el segundo programa de "En camisas de once varas".
En esta ocasión nos hacemos eco de un tema que atañe como pocos el cambio de milenio. Las redes sociales. Esa herramienta de comunicación a través de internet que está ahí, al alcance de todos, con sus virtudes, sus defectos, sus consecuencias... porque hoy en día, ¿quién no tiene Facebook (o cara libro para otros)?, ¿Seríamos capaces de vivir sin tecnologías, como hace cien años? Un debate apasionante, lleno de opiniones, risas, anécdotas, locuras, música y mucho más. ¡Disfruten!

Pincha en el enlace para escuchar el programa

http://www.archive.org/download/LasRedesSocialesADebate/LasRedesSocialesADebate.mp3



O también desde el blog hermano:


jueves, 21 de octubre de 2010

En camisas de once varas


Ha nacido el primer programa de radio por podcast de hispano hablantes en Polonia. Un programa donde hablamos sin tapujos, cercenando las impurezas que nos placen con un espíritu de pensamiento libre, al puro estilo de este blog. Son las opiniones, los deseos y las inquietudes de un grupo de amigos sin pelos en la lengua, que viven lejos de las fronteras de su "Piel de Toro" natal, aunque se nos ha colado cierto ser (o psicofonía) venido de la mismísima estepa rusa. Sin importarles un bledo el ser, o dejar de ser incorrecto. Al fin y al cabo nos metemos en "Camisas de once varas", como reza el título del programa, para disfrutar y que disfrutéis de nuestro nuevo proyecto. A partir de hoy colgare los links de cada programa en este blog. Tambien podéis escucharlo visitando el blog hermano: http://encamisasdeoncevaras.blogspot.com/

Espero que os guste



Pincha en el link para escuchar el programa:

http://www.archive.org/download/EnCamisasDeOnceBaras-programaDePresentacin-/ProgramaPresentacinEnCamisasDeOnceBaras.mp3